TERAPIA SEXUAL YA

Sexualidad Feliz = Personas Felices



Terapia Sexual YA

Sanarte tu mismo o sanar una relación de pareja conlleva tiempo y esfuerzo. Si estas pasando por esta situación, mi pregunta es ¿En qué medida quieres hacer un cambio para que tu vida mejore? ¿Qué estás dispuesto/a a hacer para ello?


Desde que una persona comienza a tener un problema en su vida hasta que lo soluciona pasa por una serie de etapas que os voy a mencionar

-Etapa Precontemplativa


En esta etapa la persona aun no ve el problema y considera que el cambio no es necesario. Es el caso de parejas que empiezan a tener dificultades en su vida sexual pero lo ven como algo normal cuando se convive y consideran que no hay que hacer cambios. Esto no quiere decir que la sexualidad en pareja tenga que ser siempre de 10, sino simplemente que empiezan a darse problemas de manera continua, roces, malos entendidos, empieza a bajar el deseo sexual y aun así la pareja considera que no hay que preocuparse ni consultar por ello. También parejas que discuten y según ellas comentan “Nosotros, discutimos lo normal”. Habría que preguntarse aquí que es lo normal. Discutir todos los días y enfadarte todos los días es una amenaza para uno mismo y para la relación y no es saludable.

-Etapa contemplativa


En este punto empezamos a ver la importancia de hacer un cambio en nuestra vida que solucione los problemas que tenemos. Pero aun no estamos seguros, es decir nos movemos en la ambivalencia, unas veces pensamos que si y otras que no. La mayoría de las veces es el miedo el que nos impide pasar a la acción

-Etapa de decisión y acción


Aquí nos damos cuenta que o hacemos algo o no podemos seguir así. Buscamos posibles soluciones. Consultamos y decidimos empezar una terapia

-Etapa de mantenimiento


Ya hemos empezado la terapia y ahora lo importante es mantenernos y no abandonar. Algunas personas después de unas pocas sesiones dejan de acudir porque piensan que su problema ya debería de haberse solucionado. Deciros ante esto que los cambios no se hacen de un día para otro. El periodo normal de una terapia puede ser de varios meses a un año. Si eres capaz de mantenerte en la terapia, tendrás altas posibilidades de solucionar tus problemas y llevar una vida más satisfactoria

¿Pero que es lo que nos hace tardar tanto en empezar una terapia?


  • Como os mencionaba antes el miedo es una de las cosas que nos impide acudir a una terapia. Pero miedo a que? Muchas veces tenemos miedo de contar a una persona desconocida lo que nos ocurre, tememos que nos juzgue. Deciros que un buen profesional nunca juzga, no es ese su trabajo. Su trabajo es escucharte y ayudarte a encontrar las soluciones a lo que te preocupa. Un buen profesional nunca criticara tu forma de pensar o actuar , si te mostrara lo que ganas y lo que pierdes pensando o actuando de una manera u otra

  • La creencia de que cuando vamos a un psicólogo es porque estamos muy mal. Quizás esta creencia se debe a que durante mucho tiempo los psicólogos se centraban en curar lo patológico, sin embargo la psicología actual sirve para ayudar a mejorar una vida normal y para que la persona sea más feliz. Centrarnos en la patología nos hace olvidar que las personas necesitan ayuda en determinados momentos de su vida. Cuando hay una ruptura de pareja, o una pérdida de un empleo, o un cambio de país, o la enfermedad de un ser querido o el miedo a perder la juventud. La persona puede por supuesto tener recursos para afrontar estos cambios vitales, pero en determinados momentos puede necesitar un apoyo, una guía ante estas situaciones


  • Las prisas. Lo queremos todo ya. Esto lo veo en que la mayoría de las personas que me consultan, me preguntan en cuanto tiempo se resolverá el problema. Os he mencionado antes la importancia de mantenerse en un proceso de terapia. Si vamos a terapia después de varios años manteniendo un problema, no podemos pretender que en cinco sesiones se solucione. Soy Psicóloga, no maga. Aprender a quererse lleva su tiempo, aprender a tener una comunicación sana en pareja lleva su aprendizaje, aprender a tener una sexualidad sana y placentera es un proceso, sanarnos de viejas heridas de la infancia no se hace en cinco sesiones. Todo tiene su proceso que debe cocinarse a fuego lento y con tiempo. Y os aseguro que cuando finalicéis dicho proceso os daréis cuenta que merece el tiempo y esfuerzo que habéis invertido

  • El precio de la sesión. Sin entrar a valorar en que gasta cada uno su dinero, he conocido personas que les parecía caro ir al psicólogo pero gastaban dinero en ropa o en ir de vacaciones. Que cada uno valore sus prioridades. Por otro lado ejercer esta profesión conlleva unos gastos elevados y uno de ellos es la formación. Somos personas que estamos continuamente formándonos y esto implica invertir dinero en hacer cursos, leer mucho y hacer trabajo personal para ser mejores profesionales. Que cada uno juzgue y decida

Finalmente deciros que acudir a una consulta de psicología no significa empezar una terapia, ya que podemos ir para consultas puntuales. Como os comentaba la psicología sirve para mejorar la vida y no solo acuden personas con trastornos graves sino gente con una vida normal que en un momento determinado necesita un consejo y orientación y eso se soluciona en una o dos sesiones. Por el contrario si se trata de un problema mayor habría que empezar un proceso terapéutico

De la misma manera que acudís a un fisioterapeuta cuando os duele la espalda, no perdáis tiempo y acudir a un psicólogo cuando algo os preocupe y no podáis resolverlo por vosotros mismos