TERAPIA SEXUAL YA

Sexualidad Feliz = Personas Felices



Terapia Sexual YA

Empiezo mi nuevo post con la frase Cariño, hoy no, me duele la cabeza.

Seguramente los hombres que lo lean se echaran una sonrisita ya que esta frase suele asociarse a las mujeres cuando no queremos sexo, especialmente cuando se llevan varios años de convivencia y el sexo ya no es tan atractivo y nuevo como al principio. Sin embargo nada más lejos de la realidad. La frase viene de un hombre. ¿En serio? Si, en serio.

La falta de deseo es algo que afecta tanto a hombres como a mujeres. Lo que ocurre es que siempre se ha asociado la falta de ganas con nosotras. Y es cierto que la falta de deseo es algo muy común en las mujeres. La doble jornada laboral, es decir trabajar fuera de casa y dentro de casa, atender a los hijos hace que se te quiten las ganas de juerga. Sin embargo esta tendencia está cambiando. Los hombres también empiezan a involucrarse en las tareas domesticas de manera que cada vez hay un reparto mas igualitario. Es por ello que esta falta de deseo está empezando a afectar a ambos sexos por igual.

¿Pero que es el deseo sexual? ES la predisposición que tenemos a un encuentro sexual y nace de la abundancia energética. Esto quiere decir que para desear tener sexo es necesario tener energía. Es difícil desear después de un duro día de trabajo o cuando tenemos sueño porque no hemos dormido la noche anterior o cuando nos morimos de hambre porque no hemos comido en todo el día. Simplemente no tenemos energía para ello y esto afecta tanto a hombres como a mujeres.

El hombre no habla de esta falta de deseo. En nuestra cultura consideramos que siempre tiene que tener ganas para el sexo. Si reconoce que no le apetece recibe una gran presión social y se avergüenza y esta es la causa por la cual en las consultas de los sexólogos no acuden hombres con este problema.

Los hombres suelen acudir a consulta por otro tipo de cosas y en la conversación con el terapeuta termina saliendo esta cuestión. Cuestión que se oculta la mayoría de las veces y no se habla abiertamente, ni siquiera con la pareja. La pareja percibe que ocurre algo, se da cuenta pero la otra parte no lo reconoce o desvía la cuestión para no hablar de ello
¿Cuáles son las causas por las que un hombre puede tener falta de deseo?

  • Una de ellas es un problema de erección, algo más común y frecuente de lo que se cree. Si un día vamos a una relación sexual y por cansancio, cabreo no resuelto con la pareja o preocupaciones un hombre no consigue una erección esto le va a preocupar terriblemente. No es una cuestión grave pero si le damos excesiva importancia se convierte en grave. Si esto se repite varias veces nace una preocupación y una obsesión hacia las relaciones sexuales. Obsesión por cumplir, por hacerlo bien, que no es otra que presión “por tener una erección como dios manda que por algo soy hombre”. Esta preocupación acrecienta el problema y puede dar lugar a que se eviten los encuentros sexuales. Y como cuanto menos hago menos quiero, me deja de apetecer. Si relacionamos la sexualidad con cosas positivas siempre vamos a estar predispuestos al encuentro sexual. Si por el contrario lo asociamos con cosas negativas o pensamientos del tipo: “Presiento que no voy a conseguir de nuevo la erección y es terrible”, “No estoy complaciendo a mi pareja”, “Esto es una pesadilla” entonces haremos lo posible por evitar el encuentro sexual y nuestras ganas irán disminuyendo.
  • Otra de las causas la he mencionado más arriba. La sobrecarga de trabajo y obligaciones hace que dejemos el sexo para el último momento del día que suele ser por la noche. ¿Qué ganas tenemos de practicar sexo a esa hora cuando estamos deseando descansar después de un duro día de trabajo y además tenemos que madrugar? Pues bien, esto a los hombres también les afecta
  • Preocupaciones. Que pueden ser de variada índole. Por ejemplo tener un familiar enfermo o estar sin empleo o no estar agusto en el puesto de trabajo son acontecimientos que generan preocupaciones que si no se sabe gestionar bien producen estrés y este es el enemigo número uno del deseo
  • No llevarte bien con la pareja es un antiafrodisiaco total. Tener buena sintonía con la pareja, llevarnos bien, reírnos y divertirnos con ella hace que tengamos ganas. Muchas veces la falta de deseo es la consecuencia de un problema de pareja y entonces hay que tratar primero el problema y luego la falta de deseo

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra vida sexual? ¿Qué podemos hacer para tener mas ganas si es que este tema nos preocupa?

  • Lo primero es la gestión del tiempo. Tener un tiempo para cada cosa y no hacer varias tareas a la vez. Esto quiere decir que cuando estamos trabajando estamos trabajando y centrados en las tareas del trabajo, cuando estamos haciendo los deberes con nuestro hijo estamos centrados en esto y cuando estamos íntimamente con la pareja estamos con la pareja y nos centramos en ello y no hacemos nada más y por supuesto desconectamos el móvil. Darle a cada uno su tiempo y su lugar
  • Cambiar nuestros encuentros sexuales a momentos en que estemos descansados y relajados, el fin de semana puede ser un buen momento
  • Cultivar el erotismo. ¿Cómo? De muchas maneras, cada uno que escoja la que más le guste. Esta claro que para avivar el deseo hay que erotizar los sentidos y para ello podemos utilizar lecturas eróticas, bailar, poner música que nos resulte sugerente, fantasear, mirar algo que nos guste. Todo esto lo podemos hacer en cualquier momento, no solo en el encuentro sexual. Lo importante es hacerlo de manera regular, que forme parte de nuestra vida esta manera de actuar, que forme parte de nuestra vida estar en clave erótica. ¿Me explico?
  • Hablar de sexo con nuestra pareja. Preguntar que le gusta, expresar que nos gusta. ¿Para qué? Para compartir, para comunicarnos y sobre todo para avivar el deseo ya que hablar de sexo pone
  • Mejorar nuestra convivencia y dejar de discutir. Este es uno de los enemigos del deseo. Las parejas que mejor vida sexual tienen son las que mejor se llevan. Si no podemos hacerlo solos podemos pedir ayuda a un Psicólogo que nos proporcionara pautas para mejorar en este tema.
  • Y por último no te olvides de desconectar el móvil para poder conectar con tu cuerpo y con el de tu pareja. Atención y concentración plena con tus sensaciones placenteras sin ser interrumpido por nada.

#desconectaelmovilyconectacontucuerpo