TERAPIA SEXUAL YA

Sexualidad Feliz = Personas Felices




Terapia Sexual YA


La vida en pareja es apasionante. Se trata de combinarse con otro ser humano conociéndole íntimamente hasta en sus mayores vulnerabilidades. Se trata de compartir. Se trata de negociar. Se trata de mantenerte en equilibrio entre ser tu mismo y no dañar a la otra persona. Y en muchas ocasiones se trata de perdonar.

Perdonar es la capacidad que tenemos los seres humanos para dejar a un lado algo que nos ha dañado y continuar hacia delante con deseos de reconciliarnos con el otro.

Según Enright y Coyle (1998) y Enright, Freedman y Rique (1994), el perdón es “el deseo de abandonar el derecho al resentimiento, al juicio negativo y a la conducta indiferente hacia quien nos ha herido injustamente, a la vez que se fomentan las cualidades de la compasión, la generosidad e incluso el amor hacia él o ella”.

Seguro que en alguna ocasión, nuestra pareja ha actuado de manera que nos ha hecho daño haciendo algún comentario desagradable o tratándonos injustamente. Otras veces hemos sido nosotros mismos los que hemos producido el daño. Por eso es tan importante el perdón y seguir adelante aunque a veces no sea fácil.

Aunque perdonar se puede asociar a cierta debilidad , lo cierto es que para perdonar hay que ser muy fuerte y tener claro que lo hacemos fundamentalmente para nosotros mismos. Me explico. Si yo perdono una ofensa estoy reduciendo el estrés que supone estar en conflicto con la otra persona. No se trata de pensar que no ha pasado nada. Se trata de pensar que el otro no es perfecto y que tenemos que aceptarle como es a menos que queramos marcharnos de su lado. Pero si no es el caso y queremos continuar la relación, el hecho de perdonar produce los siguientes beneficios.

-Como he dicho anteriormente reduce el estrés. No hay nada más estresante que vivir en estado de no-perdón. Esto no quiere decir que no nos moleste lo que ha pasado, que no se lo digamos. Perdonar es querer seguir adelante y realizar acciones para la reconciliación
-Disminuye la ansiedad y la tristeza que genera estar en guerra con nuestra pareja.
-Mejora nuestra salud física. Lógicamente al disminuir el estrés y la ansiedad nos sentimos mejor. Recordar que las emociones mal gestionadas pueden producir problemas de salud y dolores de toda índole.

Lo mencionado son los efectos para si mismo, pero también existen efectos positivos para la relación de pareja. Vivir en estado de no perdón con el otro envenena la relación, hace sufrir, disminuye la comunicación. Por tanto perdonar mejora la intimidad, el compromiso y la cercanía entre ambos.

NO siempre es fácil perdonar, depende de la gravedad, depende si la relación estaba ya deteriorada. En todo caso para perdonar es importante que la persona que ha hecho el daño, reconozca que se ha equivocado y muestre arrepentimiento. Por parte de la persona ofendida es necesario reconocer estas señales y además entender. Es importante entender el mundo de la otra persona. Comprender sus motivos, porque se comporto asi aunque no estuviera bien y reconocer sus limitaciones.

A veces nos cuesta perdonar porque nos aferramos a nuestro orgullo que es uno de los mayores enemigos de la pareja y de las relaciones en general. Nos sentimos dolidos , nos sentimos enfadados y necesitamos devolver al otro parte de ese dolor, entonces lo hacemos mostrando indiferencia, alejándonos. En una palabra, queremos castigar al otro por el daño que nos ha producido, queremos darle un escarmiento. El problema es que el castigo también es para nosotros mismos. A veces este enfado y este orgullo mal llevado ha ocasionado que parejas dejen de tener relaciones sexuales por años. Es lo que se llama enfados ocultos, cuando se ha enmascarado y ha pasado a formar parte de la relación. Ya no se habla de ello. Quizás ni siquiera el otro miembro de la pareja recuerda el acontecimiento que lo desencadeno. El otro calla y se guarda el enfado que si no se gestiona bien, se airea y se oxigena entonces se enquista.

Algunos consejos para perdonar
-Pensar que nuestra pareja no es perfecta, tiene limitaciones al igual que tu.

-Comprender los motivos por los cuales se ha comportado de la manera que lo ha hecho.

-Para comprender dichos motivos, tenemos que preguntar acerca de lo que paso.

-Reflexionar si nos ha hecho daño intencionadamente o es un problema de que no ha sabido comunicarnos lo que quería.

-Expresar a nuestra pareja el daño que nos ha hecho.

-Llora el dolor, no te lo dejes dentro porque se convertirá en rabia.

-Seguir hablando y relacionándonos con nuestra pareja aunque estemos enfadados. Sé que es difícil, pero es necesario para normalizar la situación.

Conclusión: El perdón es una herramienta poderosísima para fomentar una relación sana y madura. Creedme que merece la pena perdonar.