TERAPIA SEXUAL YA

Sexualidad Feliz = Personas Felices




Terapia Sexual YAComo persona que soy a lo largo de mi vida he tenido malos momentos y he sentido emociones como la tristeza, el miedo y la ira que no han sido agradables compañeros de viaje pero que me han enseñado cosas muy útiles.

El vivir todas estas experiencias me ha proporcionado un profundo conocimiento acerca de mi misma pero también acerca de los demás. Me conmueve profundamente ver a alguien sufrir y le comprendo perfectamente porque yo he pasado por lo mismo. Por eso, quiero ayudar, porque entiendo el sufrimiento por encima de todas las cosas.En este post quiero hablar de emociones, de esas emociones que nos cuesta gestionar y que nos cuesta aceptar en los demás. Seguramente muchas personas os reconoceréis en estas líneas.

Cuando hablo de emociones me refiero a la tristeza, la alegría, la sorpresa, el miedo, la vergüenza, el asco, la ira. Pero en este artículo quiero centrarme en tres de ellas: Miedo, Ira y Tristeza

Una de las emociones que mejor gestionamos y aceptamos en los demás y en nosotros mismos es la alegría. Recordamos momentos felices haciendo una actividad que nos gusta o cuando estamos con las personas que amamos. Sin embargo otras emociones como la tristeza, la ira y el miedo no nos resultan tan agradables. En la sociedad en la que vivimos penalizamos a las personas cuando están tristes o enfadadas. Frases como: “No estés triste, estas cosas pasan. Animaté” las hemos escuchado tod@s alguna vez en la vida pero no evitan el dolor y si pueden provocarnos sentimiento de culpa. Parece que no tenemos derecho a estar mal y que siempre tenemos que ir por la vida con la sonrisa en la boca.

El miedo tampoco está bien visto. Cuando una persona tiene miedo se le considera un cobarde. Una persona incapaz de enfrentarse a las cosas. Sin embargo el miedo hace que nos tomemos tiempo para tomar una decisión, hace que vayamos con cuidado, que seamos precavidos. Pensemos en una persona que quiere dejar su empleo porque este no le satisface. Es lógico que tenga miedo teniendo en cuenta que el empleo escasea. Es lógico que se tome su tiempo para tomar una decisión.

Con la ira igual. Cuántas veces hemos escuchado: “No es para tanto” “¿Porque te pones así?”. Si es para tanto o no depende de cada persona. Lo que para unos tiene importancia para otros no. No entro a juzgar si es para tanto o no, solo que hay cosas que nos duelen, que nos molestan, que nos enfadan, que nos entristecen y es de vital importancia reconocerlas y aceptarlas. Y para todas aquellas personas que tenéis dificultades para entender la tristeza, el miedo o la ira de los demás pararos un minuto antes de decir las frases anteriormente descritas. Simplemente observar y escuchar a la persona. A veces diciendo poco se hace y se reconforta mucho

Gestionando emociones

Para ser felices y tener paz con nosotr@s mism@s es importantísimo llevarnos bien con nuestras emociones. Os explico como

- El primer paso es Reconocerlas.
Cuando ante un acontecimiento sentimos una emoción, esta se manifiesta en sensaciones corporales. Algunas personas no son capaces de detectar que algo les pasa sin embargo el cuerpo te da información que a veces no escuchamos. Reconocer que algo nos molesta es el primer paso para poder gestionar bien nuestras emociones. Aprende a detectar ese revoltillo en el estómago, ese dolor en el pecho, esa cabeza cargada. Para aprender a reconocer esas sensaciones puedes hacer ejercicios de meditación. Durante 10 minutos siéntate en un lugar cómodo, cierra los ojos y presta atención a las señales de tu cuerpo. Da igual que señales sean, simplemente escúchalo y no lo analices por el momento.

- El siguiente paso es Entenderlas. Consiste en dar un significado a la emoción, comprender de donde viene ese malestar. Haz memoria. ¿Desde cuándo te sientes así? Imagínate que es desde esta mañana, entonces ¿Qué ocurrió esta mañana? ¿Alguien te dijo algo que te dolió? ¿Te sientes traicionad@ por alguien? ¿Alguien se aprovecho de ti? ¿En qué te afecta lo que ocurrió? No te juzgues, simplemente recoge información. Te puedes ayudar escribiendo como te sientes y todas las reflexiones que sean necesarias.

-Darles su lugar. Dar lugar a las emociones que sientes es darles la importancia que tienen y agradecer la información que te proporcionan. Cada emoción te da información.
La alegría sucede porque has conseguido algo, has alcanzado una meta
La tristeza por el contrario sucede porque has perdido algo o tu necesidad de amor o afecto no está satisfecha. Cuando nos dejan de lado o no nos incluyen nos sentimos tristes.
El miedo se produce cuando nos sentimos amenazados por algo. Imaginar una persona que está a punto de perder su empleo. Es lógico que tenga miedo
El enfado cuando alguien ha tocado tus límites o te han tratado injustamente o no consigues lo que pides

-Expresarlas. Es de vital importancia. Algunas personas huyen de sus emociones. Si sienten tristeza empiezan a hacer un buen número de actividades para alejarla pero con esto solo la enmascaran, la maquillan pero no desaparece. La tristeza al igual que el resto de las emociones tiene que vivirse, hay que darle su lugar. Si estas pasando por un momento como el que describo, seguramente te falten las fuerzas, tu actividad disminuya y no te sientas bien físicamente. Si es así frena tu actividad en la medida de lo que puedas, toma un tiempo para estar a solas contigo y expresar tu malestar ya sea llorando, escribiendo, gritando. La forma la eliges tu. Tienes derecho a sentirte triste

Si estas enfadad@ no escondas ese sentimiento detrás de una apariencia de buena educación. No es tu problema si los otros no lo entienden. Es importante expresarlo pero CUIDADO!!! Si estamos enfadados con alguien y en plena ebullición, es conveniente esperar antes de explicar como nos hemos sentido porque en pleno malestar podemos decir cosas muy desagradables. Eso no quiere decir que ante nosotr@s no vivamos el enfado, pero si dejar pasar unos momentos para que baje de intensidad. Luego de manera más calmada estaremos en condiciones para expresar lo que sentimos

Si tienes miedo que sepas que es la sensación que aparece ante una amenaza. Sin embargo es importante que seamos conscientes de los recursos que poseemos para enfrentarnos a esta amenaza. Vive tu miedo, es humano tenerlo. No dejes que tu miedo se convierta en vergüenza porque piensas que no deberías tenerlo. Os pongo un ejemplo. Cuando se dice de alguien que no hizo algo porque tuvo miedo, suele acusársele también de cobarde. Se le descalifica y desprecia. Recuerdo algo que ocurrió hace unos años y que salió en todas las noticias. Creo recordar que fue en Cataluña. Un hombre de unos 29 años insulto y humilló a una mujer joven en un vagón de tren. En el vagón solo viajaba un joven que permaneció en su asiento mientras esto ocurría. Esto provocó una ola de indignación que hizo que se acusara al chico de cobarde y se criticará su comportamiento cuando lo criticable fueron las amenazas y humillaciones del otro individuo. ¿Podemos entender que tuvo miedo? ¿Podemos entender que solo estaba él en el vagón y que la persona que humillaba a la chica tenía un comportamiento peligroso? ¿Qué hizo que le juzgáramos tan duramente? ¿Somos conscientes de lo mal que aceptamos emociones que son perfectamente comprensibles e incluso saludables que las tengamos?

Después de todas estas reflexiones, espero que este artículo os resulte útil para entender las emociones. Espero vuestros comentarios si os habéis sentido identificad@s con él. Escrito con todo mi amor, como siempre