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TERAPIA SEXUAL YA

Sexualidad Feliz = Personas Felices

publicado por: Helena Sánchez Hernández. Etiquetas: sexualidad,pareja,erotismo,fantasías eróticas

En mi post anterior http://www.helenasanchezhernandez.com/blog-mis-fantasias-sexuales-son-raras--tengo-un-problema-parte-i
os hablaba de lo saludable que es recrear en nuestra imaginación escenas sexuales. En esta segunda parte os explico que puede significar tener ciertas fantasías. Recojo algunas de las que me han ido contando a lo largo del tiempo.


Terapia Sexual YA


 
PRACTICAR SEXO EN UNA IGLESIA


Un ejemplo de fantasía transgresora seria realizar el acto sexual en una Iglesia. La religión siempre se ha encargado de reducir la función de la sexualidad a la reproducción. Por tanto imaginar que nos lo montamos en una iglesia puede ser de lo más estimulante porque estamos desafiando parte de las creencias que seguramente  nos inculcaron en la infancia y esto puede resultar muy excitante. Si llevamos esta fantasía a la realidad podemos pagar un precio alto como el rechazo social, que acuda la policía, la vergüenza por realizar algo supuestamente inmoral. Sin embargo ¿Qué problema hay con recrearlo en la imaginación?



SEXO MIENTRAS CONDUCIMOS


Otra fantasía que me han contado es practicar sexo oral a un desconocido mientras conduce. Por el alto precio que pagaríamos si lo llevaramos a cabo que sería ni más ni menos que tener un accidente, probablemente no lo haríamos. Pero tener esta fantasía en nuestra imaginación puede ser de lo más estimulante. La carga erótica aumenta si se hace con un desconocido al cual no vamos a volver a ver. Conocer a alguien implica a veces ocultar cosas que no queremos que sepa, pero si no vamos a ver a esa persona de nuevo no tenemos porque preocuparnos de nada.



FANTASEAR CON ALGUIEN DE NUESTRO MISMO SEXO


Hay personas que pueden llegar a sentirse culpables por fantasear con alguien de su mismo sexo. Con respecto a esta fantasía hay una gran diferencia entre hombres y mujeres. Las mujeres no suelen sentirse culpables por tenerla y esto se debe a la educación afectiva desde pequeñas. Las mujeres siempre hemos tenido contacto físico con otras mujeres, con nuestras amigas, hermanas, madres. También los juegos que realizábamos desde niñas tenían que ver con hacerse cosquillas, acariciarse los brazos, peinarse las unas a las otras. Actividades todas ellas que implican contacto físico y que forman parte del erotismo aunque no hubiera una intencionalidad de tener relaciones sexuales con nuestras amigas. Por eso una mujer adulta que fantasea con otra mujer suele verlo de manera más natural.


 Los hombres en cambio en la infancia no han tenido este tipo de juegos que implicaban contacto físico con otros niños. De la misma manera que se ve natural que las niñas tengan comportamientos como los que he mencionado, con los niños no se ve tanto y muchos adultos pueden reprobarlos. Por eso un hombre adulto que fantasea con otro puede agobiarse pensando que esto le convierte en homosexual. Esto no es cierto. Nuestro deseo sexual se orienta de manera frecuente hacia los hombres o hacia las mujeres y esto no quiere decir que el hecho de fantasear ocasionalmente con personas de tu mismo sexo te convierte en homosexual. Tampoco dejas de ser vegetariano porque un día te comas un trozo de jamón.



FANTASEAR CON UN FAMILIAR


Algunas personas me han contado lo mal que se sentían por fantasear con un tío suyo  asegurándome que este familiar no les atraía en absoluto. Como dije en el post anterior, muchas veces nos excitamos sexualmente cuando transgredimos la norma y recrear en nuestra imaginación una fantasía con alguien de nuestra familia es muy morboso. Recordar que es un recurso erótico y que esto no quiere decir que os gustaría tener sexo con esta persona.



Espero que os guste mi post y que haya contribuido a quitar la culpabilidad que sienten algunas personas ante esto. Disfrutar de la sexualidad es sano. Que no os digan lo contrario.